Buenas!!
Hace poco más de una semana que llegamos
a Francia y tenemos visita!! Nos hace mucha ilusión que nos vengan a ver
nuestros amigos y familiares, esta vez, son los tíos y uno de los primo de
Jordi (mi pareja), que han decidido pasar sus vacaciones en París.
Estamos muy contentos, ya que esta
noche va a ser nuestra primera cena con invitados en casa, por eso quiero
aprovechar para inaugurar este blog con una de mis recetas más populares, la Empanada de atún, que formará parte de
nuestra cena, claro!
Forma parte de la herencia de mi
madre, no me preguntéis de dónde la sacó ella, pero lleva años y años
haciéndola, bueno tampoco tantos que ella es muy joven ;) jajajaja. He de reconocer que es éxito asegurado.
Le gusta a grandes y pequeños, incluso a
algunos detractores de la cebolla (es un secreto, tiene cebolla, pero no se lo
sigáis a aquellos que la odian que si no, no la prueban).
Chic@s se acabó comprar la masa
de empanada en el súper, que sí, que cuando hay prisa va estupenda, pero
creedme que el encanto que tiene la casera, no la tiene la comprada!!!
En fin, no me enrollo más y os dejo la receta:
INGREDIENTES:
Para la masa:
- 500 gr. Harina de trigo (normal)
- 250 ml. Agua
- 100 gr. Aceite de oliva
- 30 gr. Mantequilla
- 8-10 gr. Sal (una pizca de sal, al gusto)
Para el relleno:
- 3-4 Cebollas grandes
- 500gr. Tomate triturado crudo (en lata)
- Atún en aceite 200-250gr.(escurrido y al gusto)
- Aceite para rehogar la cebolla
- Sal al gusto, unos 5-8 gr. Aprox.
* La yema de un huevo o leche para “pintar” la empana y darle
brillo y color.
PROCESO:
Personalmente preparo parte del relleno, es decir, la
cebolla y el tomate horas antes de hacer la empanada, pero si algún día no
me ha dado tiempo lo dejo haciéndose mientras preparo la masa.
Dicho esto,
cortamos las cebollas en juliana, contra más finitas menos tarda en pocharse. Truco Desi, para no llorar mientras
trabajamos con la cebolla, me pongo bajo el extractor de la campana, encendida
claro! Las rehogamos en una cazuela con un chorrito de aceite y sal, a
fuego rápido y dándole vueltas unos 5 minutos, no queremos que se dore, no lo
necesitamos, ni tampoco que se haga, solo rehogarlas.
Añadimos la lata de
tomate, removemos, tapamos y aflojamos el fuego a un poquito más del mínimo y
un poquito menos de la mitad. Le vamos dando vueltas de vez en cuando para evitar que se queme. Tardará una horita aprox. La cebolla debe estar bien pochada y el tomate espesito, que se haya consumido toooodo el agua
posible. Consejo, si veis que la cebolla
esta pochada pero continua habiendo agua, destapar la olla subir el fuego que
se consumirá antes, eso sí, vigilad que tiene mucho peligro de que se nos
queme!!
Para la masa, simplemente tenemos que mezclar
todos los ingredientes que la componen y amasar hasta que nos quede homogéneo y no se nos enganche a las manos ni al recipiente.
Las que tengáis robots que os lo amasen me dais una envidia brutal ;) jajajaja
las que no, como yo, a trabajar!! Unos 10-15 minutos más o menos. Puntualizar que la mantequilla si está a
temperatura ambiente o desecha os ira mejor para la masa (un toque al micro lo
arregla todo si la tenéis fría de nevera).
La masa no debe engancharse a la mesa de trabajo donde la
estéis amasando, debe quedar con una textura algo aceitosa y flexible pero sin
ser demasiado elástica, la tenemos que poder dominar. En el caso de que esto no ocurra, añadid poquito a poco harina hasta encontrar
la textura deseada.
Una vez la tenemos hecha, mi madre la envolvía en un paño
húmedo durante una hora en la nevera pero yo, (cómo hija que soy) no le hago
caso y una vez la tengo amasada ya la trabajo, eso a tu gusto. Yo no noto la
diferencia, por eso escojo la fácil jajajaja.

Separamos la masa en dos mitades aproximadamente iguales. Y
estiramos una mitad que cubra la bandeja del horno o una bandeja grande dónde
queramos hacerla. Debe sobrar masa por los laterales para luego cerrarla.
Una vez estirada en la bandeja la pinchamos con un tenedor y
rellenamos con la base de cebolla y tomate que previamente habíamos cocinado y
cubrimos de atún. La cantidad es al gusto, mi madre y yo diferimos en este
punto ;) a mí me gusta con menos cantidad que a ella. En este punto pondríamos todos los ingredientes de más que
le quisiéramos añadir, pero aunque ésta os parezca muy simple o sencilla en
sabor, no lo es, probadla, de verdad, y luego si no ya añadiréis los sabores
típicos de huevo duro, pimientos, etc. A veces menos es más.
Una vez puesto el relleno, estiramos la masa que nos queda y
la colocamos encima del atún. Con los bordes que sobresalen, iremos cerrándola
y si en algún lado hay mucho sobrante lo retiramos para la decoración.
Una vez tapada y hecho el borde lo sellamos con un tenedor.
Pinchamos la parte de arriba de la empanada y decoramos al gusto. Lo fácil es
hacer un par de tiras en vertical y en horizontal, pero os lo dejo a vuestra
imaginación, si no aquí tenéis algunas de mis decoraciones.
Finalmente pintamos con la yema de un huevo (o leche) la
superficie y decoración de la empanada y la ponemos al horno a 250 grados
(previamente recalentado) con el fuego únicamente inferior y con la bandeja
colocada bien arriba, unos 50-60 minutos. Estos datos son para un horno
eléctrico convencional.
Sabremos si la empanada esta lista porque se despegará de la
bandeja y quedará doradita.
Pues esto es todo, en esta ocasión la he hecho redonda y con
decoración Parisina, espero que os guste y triunféis tanto o más que yo con
esta súper receta!!
Saboréala !!
Saludos y
besotes.